El Renault Arkana es un SUV coupé, del segmento C, fabricado por Renault desde 2019 y que se comercializa en Europa desde 2021. En 2023 recibió una actualización ligera, fundamentalmente estética. El Renault Arkana se presenta como la versión más deportiva del Renault Captur, exhibiendo un formato coupé tan de moda en estos momentos. El Arkana que se vende en Europa emplea la plataforma del Clio y Captur (CMF-B) y solo está disponible con motorizaciones híbridas. En principio, el Arkana estaba pensado para el mercado ruso, donde se comercializa sobre la plataforma del Dacia Duster. Más tarde se llevó a Corea del Sur donde se le conoce como «Samsung XM3». Se fabrica en la planta de Renault-Samsung en Busan (Corea del Sur).
El Renault Arkana es el primero de su clase entre las marcas generalistas. Sus competidores más directos serían otros SUV de diseño coupé, algo que actualmente sólo lo ofrecen marcas premium, como el BMW X4 y el Mercedes GLC Coupé.
Diseño exterior del Renault Arkana
El Renault Arkana europeo se basa en el modelo coreano, tomando de éste su diseño, equipamiento y tecnologías, pero no sus motores. El Arkana se presenta con una atractiva carrocería SUV coupé, que destaca sobre todo por sus líneas marcadas y deportivas, con un frontal claramente emparentado con el del Renault Captur. Mide 4.568 mm de longitud, 1.571 mm de altura y cuenta con una batalla de 2.720 mm. Además, tiene una distancia al suelo de 200 mm.
La calandra con el logotipo de Renault en posición central está escoltada por embellecedores y detalles cromados, así como unos faros 100% LED en forma de «C».
En el perfil encontramos llantas de 17 y 18 pulgadas, y una marcada caída del techo que termina en una trasera musculosa y levantada, al más puro estilo Mercedes GLC Coupé. En la zaga hay unos pilotos traseros de diseño horizontal y unidos en el portón. Existe un versión de diseño opcional, denominado esprit alpine, que ofrece un color exclusivo, un paragolpes exclusivo, llantas de diseño específico y un aspecto en general mas deportivo.
Diseño interior del Renault Arkana
El interior del Renault Arkana es también casi un calco del que encontramos en el Renault Captur: su aspecto es bueno, con materiales de calidad y superficies decorativas agradables a la vista y al tacto, destacando elementos como la instrumentación digital con pantalla de 7 o 9,3 pulgadas, y una pantalla del sistema de infoentretenimiento, en posición vertical de 7 o 9,3 pulgadas y con conectividad con Apple Carplay y Android Auto.
En la parte trasera el espacio para las piernas es más que suficiente, pero es evidente que la caída del techo perjudica la habitabilidad posterior, con un espacio para la cabeza más justo que en un Renault Austral, donde disfrutaremos de unas cotas más amplias. Por su parte, el maletero ofrece 480 litros de capacidad.
Motores del Renault Arkana
El Renault Arkana se comercializaba con tres motores, dos de ellos con hibridación ligera y un full-hybrid. A día de hoy, solo se vende con mecánica híbrida E-Tech. Es una motorización agradable y eficiente, pero no hace del Arkana un coche excesivamente deportivo.
La motorización hibrida se denomina E-Tech, tiene 145 CV y cuenta con un motor 1.6 gasolina de 4 cilindros (de 94 CV), en combinación con dos motores eléctricos que le permiten conseguir esa potencia total de 145 CV. El motor híbrido no es enchufable, eso quiere decir que las baterías se recargan automáticamente gracias al motor de combustión y también durante los procesos de frenada y desaceleración. Con esta tecnología consigue una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 10,8 segundos y un consumo medio de 4,9 litros.
¿Cómo va el Renault Arkana?
En Diariomotor, hemos tenido oportunidad de hacer una prueba del Renault Arkana 2021 140 CV: conducirlo, analizar su interior y ver cómo va. Si en algo destaca dinámicamente el por ofrecer una dinámica exactamente igual que la del Renault Captur.
Hemos probado el 1.3 gasolina MHEV de 140 CV. Este motor empuja lo suficiente para un coche familiar, pero se queda lejos de ser un motor de aspiraciones deportivas. La dirección es directa y precisa, pero demasiado blanda y sin comunicación alguna. Sin embargo, nos ha parecido el motor más acertado para este coche, porque permite invertir el dinero en equipamiento, en lugar de comprar caballos para un coche que nunca va a ir bien de dirección y que nunca vas a conducir por placer. En definitiva, es un coche que va bien pero que no es divertido de conducir.
Las suspensiones tienen un tarado tirando a firme, sobre todo en lo referente a amortiguación. El coche no balancea nada y tiene un límite de adherencia bastante alto con un buen paso por curva. Este aspecto condiciona la comodidad, especialmente en baches secos, como badenes, donde mete una buena sacudida.
Renault Arkana en 1 minuto























