
Carlos Sainz y Luis Moya reviven su leyenda reencontrándose con el Ford Escort WRC
Vestido de blanco, como esos muletos de la década de los noventa en los que tantas veces se montaron para preparar el siguiente rally. Esta vez no había que ponerse los Peltor, la indumentaria no iba a conjunto, pero Carlos Sainz y Luis Moya se subieron de nuevo, hombro con hombro, a un World Rally Car, el Ford Escort WRC, que se convirtió en el primero que compartieron después del cambio de normativa de los Grupo A. Carlos y Luis, Luis y

























