
Parece un Land Rover para cabrear a los puristas, pero su carrocería tirada al suelo esconde realmente una Volkswagen T2 y el motor del Escarabajo
Lo más extraño de este Land Rover no es que esté prácticamente pegado al suelo, sino que debajo hay un Volkswagen Escarabajo. Se llama Slamd-Rover y combina la carrocería de un Land Rover Serie III con la base mecánica de un Escarabajo profundamente modificada. Es una mezcla que cambia por completo el sentido del todoterreno británico. Aquí, lógicamente, se echa por tierra cualquier uso fuera del asfalto por mínimo que sea. [g






























