Para evitar que las especulaciones sigan alzando vuelo, la FIA ha pautado para el próximo viernes una reunión entre los proveedores de motores comprometidos con la Fórmula 1 de 2026 para tratar el tema del posible retorno de los motores V10 aspirados a la categoría utilizando combustible sintético. Esta propuesta, lanzada desde el ente federativo por su presidente, Mohammed Ben Sulayem, ha encontrado pública resistencia en fabricantes como Audi, Honda y Cadillac porque se comprometieron con una categoría híbrida y ahora resulta que se analiza la posibilidad de eliminar las unidades de potencia.
En teoría, el próximo ciclo de motores iniciaría en 2026 y concluye en 2031, pero en caso de aprobarse una normativa distinta al camino híbrido o eléctrico seguramente se presentarán varias deserciones. Esta reunión a realizarse en Bahréin también servirá para que los promotores de los V10 se expongan públicamente puesto que en la agenda se planteará el tema y se evaluará si existe suficiente apoyo entre los proveedores para seguir avanzando en las conversaciones o, si por el contrario, se descarta de una vez esta idea que previamente fue desechada en el 2022, cuando Ross Brawn era director técnico de la FIA.
Sería interesante conocer los argumentos de los que apoyan el retorno de los V10, por ahora solamente estarán presentes representantes de Mercedes, Ferrari, Honda, Ford Red Bull Powertrains, y Audi, quedando Cadillac por fuera debido a su condición de cliente hasta que puedan presentar su propio motor. Los rumores señalan que tanto Ferrari como Red Bull estarían empujando para cambiar los motores híbridos, pero la opinión de Audi y Honda es contraria, así que Mercedes tendrá la última palabra en lo que respecta a inclinar la balanza.
Si en algún punto coinciden los proveedores es que las actuales unidades de potencia son costosas y complejas, sin embargo, representan evolución tecnológica en tanto un V10 es un retorno al pasado que difícilmente se observará en el mercado comercial. En tal sentido, se especula que una tercera vía es proponer un motor V8 turbo con electrificación ligera, en caso de que la economía mundial afecte a los fabricantes y condicione la inversión para la Fórmula 1.
Vía Nextgen Auto