Corría el año 2008. La temporada del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 llegaba a su final todavía sin definir quién iba a ser el Campeón. El final llegó con esos tintes dramáticos que todos recordamos, con la familia Massa celebrando lo que parecía ser el primer título del piloto brasileño mientras que Lewis Hamilton superaba a Timo Glock para conseguir la posición que necesitaba con el objetivo de conseguir el primer de sus siete entorchados.
En esa carrera hubo más protagonistas, uno de ellos apenas duró una curva en lo que era su despedida del Mundial de Fórmula 1. David Coulthard se retiraba de la serie intercontinental de monoplazas y lo hacía con un Red Bull diferente a lo que habíamos visto previamente. Con el estilo agresivo de esos coches de 2008, repletos de aditamentos aerodinámicos, bigotes, aletines, etc. el color blanco sustituyó el habitual azul empleado por los de Milton Keynes.
El escocés estaba luciendo una librea única, en colaboración con la iniciativa Wings for Life que respaldaba la propia Red Bull y que fundó Heinz Kinigadner con el objetivo de estudiar las lesiones medulares después del accidente sufrido por su hijo. Para ello tuvo que haber cuórum con el resto de escuderías, ya que recordaremos que las escuderías no tenían permitido utilizar decoraciones distintas, por lo que para que Coulthard utilizara la blanca y Mark Webber la convencional, se tuvieron que poner de acuerdo todos los jefes de equipo.
Sin embargo, el fin de semana del Gran Premio de Brasil no fue todo lo idílico como esperaba Coulthard. El piloto apenas duró en carrera una curva, la primera de izquierdas, antes de encarar la segunda parte de la S de Senna en bajada, uno de los puntos más icónicos y conflictivos en las salidas del Circuito de Interlagos. Un toque con uno de los Williams le hizo trompear sobre el asfalto mojado y ya siendo un absoluto pasajero fue golpeado por el otro monoplaza de los de Grove, dejando la preciosa decoración en blanco en una de las más fugaces de la historia, así como el sistema de cámara de visión desde el casco, el cual también estaba estrenando.
El primer adiós de Red Bull a Honda y una cuenta pendiente con Japón:
Trece años más tarde, Red Bull volvió a lucir el blanco en sus monoplazas, en este caso por una razón muy distinta. En el año 2021, todavía en plena pandemia mundial y con las restricciones en los viajes muy presentes, el equipo de Milton Keynes no pudo seguir el plan que tenía inicialmente previsto: lucir una decoración blanca en honor a Honda con motivo del Gran Premio de Japón, en este caso porque la carrera de Suzuka se tuvo que cancelar.
La decisión por parte del equipo fue la de trasladar este homenaje a otro fin de semana competitivo, concretamente al de Turquía, en este caso con el RB16B pasando a emplear un nuevo patrón cromático en la que estaba llamada a ser la temporada del adiós de Honda, antes de que decidieran regresar apenas un año más tarde.
Ver los coches de Max Verstappen y Checo Pérez luciendo un diseño tan distinto al convencional de Red Bull fue todo un shock, tomando un diseño muy similar al que cubría a los Honda RA 272, monoplaza con el que la firma nipona consiguió su primera victoria en la Fórmula 1 después de que Richie Ginther consiguiera imponerse en el Gran Premio de México de 1965.
Si bien la decoración fue impresionante, la carrera fue de absoluta supervivencia debido al poco grip presente en el caído en desuso Circuito de Istanbul Park, algo que fue incluso a peor cuando la lluvia hizo acto de aparición. La Pole Position sería para Lewis Hamilton, en lo que parecía una buena oportunidad para sacar algo de terreno a su rival, Verstappen, sin embargo, el neerlandés conseguiría terminar en el podio junto a Checo Pérez y sólo superados por Valtteri Bottas, ganador final.
Red Bull y Racing Bulls de blanco en casa de los japoneses:
Ahora, de regreso a 2025, la presentación conjunta de la Fórmula 1 llevada a cabo en el O2 Arena terminó con la gran sorpresa de la noche que vino de la mano de la Librea presentada por los Racing Bulls. El blanco predominaba sobre el azul y nos dejaba con una estampa que nos recordaba mucho precisamente a esa decoración del GP de Turquía de 2021 que mostraron los RB16B.
Ahora, unos meses después, para contribuir aún más a la confusión después de confirmar la decisión de intercambiar los asientos entre Liam Lawson y Yuki Tsunoda, tendremos que mirar dos veces para asegurarnos que estamos viendo al piloto que creemos después de que Red Bull también haya decidido hacer otro homenaje a Honda en su último año juntos (a partir de 2026, Red Bull Powertrains será responsable de las unidades de potencia del equipo junto a Ford Performance).
La decoración ya es conocida por todos, seguramente una de las aspirantes a ser la ‘One-Off’ más bonita que se recuerde de los últimos años en la Fórmula 1. Ahora habrá que esperar para ver si a Verstappen y Tsunoda les da la suerte del GP de Turquía de 2021 o la del Gran Premio de Brasil 2008.
Galería de imágenes – Red Bull Racing en blanco:





