“Hemos recibido muchos pedidos del NISSAN GT-R y ahora hemos dejado de aceptarlos para la cantidad que planeamos producir. Nos gustaría expresar nuestro más sincero agradecimiento a nuestros numerosos clientes por su patrocinio a lo largo de los años desde nuestro lanzamiento en 2007”. Este es el mensaje que se puede encontrar en la versión japonesa de la web oficial de Nissan. El fin de todo un ícono del mundo del automovilismo.
Y es que, si echamos la vista atrás, han pasado casi dos décadas desde que el Nissan GT-R R35 llegara a los concesionarios como el renacer del deportivo japonés por excelencia, la vuelta del mito. Fue en el año 2007 con su presentación en el Salón del Automóvil de Tokio y el retorno de la saga Skyline, en parte impulsada por la era de la preparación y del tunning que se vivió a principios del Siglo XXI, recuperó esos laureles de ícono a pesar de que se trataba de un concepto ligeramente distinto al de su predecesor.

Nissan GT-R
Parece que fue ayer su lanzamiento, y aunque Nissan lo ha tratado de mantener vigente con el paso del tiempo (tuvo actualizaciones en 2010, 2016 y 2023), el GT-R se encamina hacia los 18 años de vida y esto ha llevado a que Nissan haya tomado la difícil decisión de poner punto y final a las ventas del deportivo de tracción total en el país del sol naciente. No puede resultar una sorpresa, ya que, de un tiempo a esta parte, Nissan ya había ido poco a poco retirándolo de algunos mercados (en Europa desde 2022 y en Estados Unidos en 2024), pero, en Japón resultará todo un antes y después este momento.
Que un coche de estas características haya sido capaz de mantenerse a la venta durante casi dos décadas explica a la perfección lo que ha supuesto para la cultura automovilística moderna este regreso de ‘Godzilla’, hasta el punto de que muchos vean imposible la misión de tratar de crear un reemplazo a futuro para el Nissan GT-R R35, capaz de sorprender a propios y extraños con sus altas prestaciones y gran dinámica a pesar de ese peso extra que supone evidentemente su transmisión con tracción total.
Nissan no ha hecho oficiales las razones que le llevan finalmente a poner fina la producción del GT-R, pero es evidente que el vehículo parece haber llegado al final del ciclo de vida, empujado a su vez por las nuevas normativas de emisiones que han sido impuestas en distintas regiones durante los últimos años y que pueden ser especialmente exigentes ya con las características del V6 biturbo de 3.8 litros que apenas había revertido modificaciones desde su estreno.
La cuestión ahora es saber si finalmente habrá o no heredero del R35 a medio-largo plazo. La situación financiera parece delicada en el caso de Nissan, especialmente después del resultado fallido con su posible fusión con Honda, por lo que la llegada de un posible R36 parece difícil en un breve espacio de tiempo. Incluso pensar en una nueva era para el mítico Skyline en versión 100% eléctrica parece difícilmente planteable a estas alturas. Los fabricantes globales por el momento se están manteniendo lejos de este concepto de deportivo alimentado por baterías y seguramente le resultaría a Nissan más beneficios desligarlo del nombre del Nissan GT-R que mantenerlo.