Las ambiciones del grupo Hyundai dentro del mercado del lujo no tienen límites, lo vienen demostrando desde hace años y ahora han decidido dar un nuevo paso para, en lugar de mirar a Mercedes, Audi o BMW, apuntar aún más alto para medirse con fabricantes como Bentley o Aston Martin. Y para conseguirlo nada como construir un verdadero yate rodante basado en su mejor coche, lanzando así un globo sonda sobre su posible comercialización.
El Bentley Continental GT fabricado por Genesis
Con apenas 10 años de vida a sus espaldas, la firma Genesis propiedad del grupo Hyundai ha conseguido hacerse un hueco en mercados como Corea del Sur y Estados Unidos. Su apuesta por la fabricación de coches de lujo, pero bajo una filosofía e identidad bien diferentes a lo que encontramos en sus rivales occidentales, les ha permitido entregar ya más de 1,3 millones de coches en todo el mundo.
Sin embargo el objetivo de Genesis va mucho más allá de ser otra alternativa más a marcas como Mercedes, motivo por el cual en los últimos meses hemos visto un impulso en su estrategia de lanzamientos para aspirar todavía más alto. Y el mejor ejemplo de ello se acaba de presentar en el salón del automóvil de Seul con los nuevos Genesis X Gran Coupé y Gran Convertible.






Con la mirada puesta en coches como el Bentley Continental GT o el Aston Martin DB12, Genesis ha transformado su berlina de representación G90 en un tipo de vehículo que sólo ciertos fabricantes se atreven a producir. Hablamos de una carrocería de dos puertas, aunque con más 5 metros de longitud y 3 metros de batalla, para así conseguir mantener un habitáculo donde poder llevar a cuatro ocupantes con todas las comodidades imaginables.
Estilizando su silueta en pos de camuflar las enormes medidas, aunque también con el objetivo de integrar un plus de deportividad en el diseño, los X Gran Coupé y X Gran Convertible también estrenan un parabrisas más inclinado, una caída del techo mucho más pronunciada y una altura de la carrocería rebajada con respecto de la berlina.
La configuración cromática empleada para dar vida a ambos prototipos tiene su inspiración en el vino, concretamente en las uvas empleadas para la producción del Cabernet Sauvignon. Sobra decir que es una declaración más por parte de Genesis sobre su público objetivo, buscando imprimir en cada detalle de sus nuevas criatura un claro toque de elegancia y distinción.
En lo referente al apartado técnico, Genesis no ha desgranado ni un solo detalle sobre sus nuevos y flamantes modelos. Sin embargo, teniendo en cuenta la base empleada y donde tiene la marca situado su punto de mira, parece lógico pensar en que la firma de lujo coreana haya empleado su buque insignia mecánico, que no es otro que un el 5.0 V8 de 420 CV usado por el G90 Limousine.
Aunque ambos prototipos presentados en Seul brindan una imagen y acabados dignos de un coche de producción, Genesis no ha querido confirmar por el momento si uno, o incluso ambos modelos, podrían ser fabricados en serie próximamente. Sin embargo, a sabiendas de que la marca busca expandir su portfolio a nivel global, además de seguir ganando peso en imagen frente a su durísima competencia, el lanzamiento de estas nuevas variantes del G90 encajaría perfectamente en esa estrategia.





