Podría ser la construcción más extraña y pintoresca del SEMA Show que se está celebrando estos días en Las Vegas (Estados Unidos). La receta de Eneos y DevSpeed Motorsports incluye la carrocería de un Porsche 911 GT3 y el motor de un Subaru Impreza STI. El resultado de esta asociación, que ni las propias marcas se esperaban, es el Porsche 911 GT3 STI.
El proyecto comenzó cuando compraron un Porsche 911 997 GT3 de 2007 que había sufrido un accidente: de él sólo quedaba la carrocería, que Sean Smith Design ha teñido con los tonos característicos del Subaru WRC (azul y amarillo) haciendo, eso sí, algunas referencias al Porsche 917.
Porsche 911
La puesta a punto del chasis
El chasis del Porsche 911 GT3 STI ha sido configurado para los circuitos con, tomad nota, amortiguadores ajustables coilover de BC Racing, componentes de la suspensión del coche que participa en la Porsche 911 Cup y una jaula antivuelco de CageKits. Se han conservado el sistema de frenado del GT3 aunque, para la ocasión, lleva pastillas de competición Hawk. Y está equipado con un sistema Nuke Performance Air Jack 90 Competition para las paradas en boxes.
La carrocería del Porsche 911 GT3 STI
Pasamos ahora a la carrocería: el kit está firmado por VAD Design y los paneles son réplicas ampliadas del GT3R para poder albergar las ruedas con las que el Porsche 911 GT3 STI ha sido equipado. Hablamos de unos neumáticos mixtos Toyo Proxes R888R que miden 265/35 R19 en la parte delantera y 345/30 R19 en la parte trasera. Van montados sobre unas llantas Rotiform 917 de 19 pulgadas.
A esto hay que sumar techo de fibra de carbono y en la zaga la ausencia del característico alerón trasero. Se han conservado las luces traseras del GT3 original y el paragolpes de esta parte no sólo es nuevo, también deja parte de las ruedas expuestas.
Lo verdaderamente interesante
Debajo de ese aspecto, fruto de la fusión entre Porsche y Subaru, se esconde lo verdaderamente interesante. El Porsche 911 GT3 que compraron no tenía motor, así que lo solucionaron instalando un bóxer EJ25 procedente de un Subaru Impreza STI 2008. Con este cambio consiguieron aligerar el modelo de partida en 77 kilos.
Actualizaron el bloque de cuatro cilindros y 2.5 litros con un turbocompresor BorgWarner, un intercooler de alto rendimiento, un sistema de admisión mejorado (especialmente los inyectores) y un sistema de escape hecho a medida. Como resultado, el motor produce 550 CV frente a los 415 CV que desarrollaba el Porsche 911 997 GT3 original equipado con un seis cilindros atmosférico de 3.6 litros. Toda esa potencia va al eje trasero a través de una caja manual de seis velocidades procedente de un Subaru STI.