Ayrton Senna no necesita carta de presentación. Su leyenda trasciende más allá de sus tres mundiales de Fórmula 1 y sus 41 victorias en la categoría reina. Los McLaren Honda que le hicieron campeón no sólo están en la memoria de cualquier aficionado, sino que forman parte de la cultura popular. Y ahora puedes hacerte con un pedacito de uno de ellos, pues Honda sacará a subasta las piezas del motor V10 que fue campeón en 1990.
El Honda RA100E del McLaren MP4/5B, a subasta
HRC, la división de competición de la marca japonesa, estrena un nuevo ámbito de negocio dedicado a la memorabilia. Con esto quieren ofrecer a aficionados y coleccionistas la oportunidad de tener una pieza de la historia del automovilismo. Desde prendas de ropa hasta artículos firmados, pasando por piezas mecánicas. Todo auténtico, por supuesto.
Y se van a estrenar a lo grande, con el motor que hizo campeón del mundo al mismísimo Ayrton Senna en la temporada de 1990. Hablamos del Honda RA100E, un V10 atmosférico de 3.5 litros del que Honda subastará piezas «cuidadosamente seleccionadas» el próximo verano durante la Monterey Car Week, en Estados Unidos.






Tener en casa una parte de la historia de la F1
Imagina poder tener una parte del motor que obedecía las órdenes de Senna (y Gerhard Berger). Poner en tu casa una mesa con el bloque V10, por ejemplo. Podrás hacerlo, aunque seguramente no saldrá barato. Y es que hablamos, ni más ni menos, del motor que fue campeón del mundo de Fórmula 1 en 1990, con 6 victorias y 12 podios.
Por si el aura alrededor de Senna fuese poco, hay otro detalle fascinante: el RA100E se ha desmontado por los constructores originales de estos motores, junto con mecánicos expertos de HRC en Japón.
Piezas como los árboles de levas, las tapas de levas, el bloque motor, los pistones con sus respectivas bielas… Todas irán elegantemente presentadas en vitrinas, listas para su exhibición y posterior subasta. El mejor postor de cada pieza se llevará también su correspondiente certificado de autenticidad de HRC para dar buena fe de su procedencia.
Honda RA100E, el motor ganador de una época gloriosa
La temporada 1990 ya era la segunda sin turbos. La FIA había puesto coto a los salvajes motores turbo que llegaban a dar más de 1000 caballos, y desde 1989 sólo se permitían motores atmosféricos. La cilindrada máxima permitida era 3.5 litros, pero cada fabricante podía elegir entre V8, V10 y V12.
Honda eligió una configuración V10. El RA100E de 1990 era una evolución del RA109E de 1989. Respecto al año anterior, Honda aumentó el diámetro y redujo la carrera, buscando estabilizar la combustión y mejorar el consumo. De esta manera, el coche podía empezar la carrera con menos combustible y, por tanto, menos peso.
También solucionaron el problema de respuesta a bajas revoluciones que tenía el RA109E, para lo cual utilizaron unas nuevas válvulas de mariposa, y se añadió también un separador de aire y aceite. El RA100E, que llegaba a alcanzar las 15.000 rpm, ganó seis de las 16 carreras de la temporada de 1990 a bordo del McLaren MP4/5B.
Además de seis victorias, Senna consiguió cinco podios. Senna ganó su segundo mundial y, junto con los siete podios de su compañero Gerhard Berger, la escudería McLaren-Honda ganó el título de constructores por tercera temporada consecutiva. Aquel fue también el quinto campeonato consecutivo de Honda como motorista.
Después le toca a la IndyCar y, probablemente, a las motos
Aunque a primera vista puede parecer que Honda se desprende de su patrimonio histórico, hay que ponerlo en contexto. El fabricante nipón tiene realmente una colección importante. En aquella época, se preparaban unos 10 motores por piloto para cada gran premio (incluyendo la clasificación y la carrera), y se necesitaban más de 200 motores al año.
Honda guarda numerosas piezas históricas en el Honda Collection Hall, en la prefectura de Tochigi (Japón). Y el equipo de conservación ha seleccionado cuidadosamente las piezas que saldrán a la venta para garantizar que no afecten a la conservación de las máquinas en funcionamiento. Porque sí, tanto los coches como las motos que Honda guarda con mimo se mantienen todos en perfecto estado de funcionamiento.
Cuidando ese punto, Honda dice que ofrecer piezas históricas a sus aficionados no será algo puntual, sino que van a «cultivarlo» y expandirlo en el futuro. Lo siguiente serán piezas históricas de la IndyCar, y será cuestión de tiempo que hagan lo mismo con motos de MotoGP.





