Se acabó, no hay marcha atrás. Aunque ya os lo adelantamos en nuestra última visita a la factoría de Bentley y Mulliner, ha sido ahora cuando se ha fabricado el último Bentley Mulsanne. Un hito sumamente importante en los 100 años de historia de Bentley que pone punto y final a toda una era, a una forma de fabricar coches y entender el lujo y la exclusividad. Pero no todo es nostalgia, pues con el adiós del Mulsanne, Bentley y Mulliner afrontan una nueva etapa donde veremos interesantes novedades.
El mundo ha cambiado y con él el mercado del automóvil. Las berlinas han sucumbido ante los SUV y crossover, viviendo en paralelo una completa revolución sobre el cómo entender el lujo y la exclusividad en términos automovilísticos. Así, la fabricación de coches como el Bentley Mulsanne carece de cada vez menos sentido, pues pese a su continua evolución, su concepto y fabricación artesanal deben dejar paso a nuevas formas de entender el automóvil de gran lujo.
Fabricado en exclusiva y de forma casi totalmente artesanal por la división Mulliner, el Bentley Mulsanne se despide del mercado con una edición especial de 30 unidades bajo la denominación «6.75 Edition», una serie limitada que rinde homenaje a una de las grandes claves tras el alma de cada Mulsanne: el motor 6.75 V8 Twin-Turbo de hasta 537 CV y 1.100 Nm. Este propulsor V8 también nos dirá adiós para siempre con el punto y final del Mulsanne, un propulsor de vieja escuela que ha sobrevivido hasta nuestros días como máximo estandarte de suavidad y refinamiento, manteniendo con vida la receta original con la que fue diseñado hace ya más de 60 años.
La berlina de lujo seguirá, pero ahora como Bentley Flying Spur
Es inevitable trasladaros esta noticia con cierta nostalgia, y es que hoy podemos decir con total convicción que jamás se volverá a fabricar un coche y un motor así. Pero como bien reza el refranero español, cuando una puerta se cierra, también se abre una ventana. Y es que la despedida del Mulsanne supone para Bentley la entrada a una nueva fase donde el recientemente acualizado Bentley Flying Spur recoge el testigo del Mulsanne como buque insignia, contando con lo último de la marca y el grupo Volkswagen para ser la referencia en esta nueva forma de entender el lujo. Ver prueba del Bentley Flying Spur 2020.
La nueva era de Mulliner
Y las novedades no se quedarán aquí, pues Mulliner también cambiará de registro. El adiós al Mulsanne supone para Mulliner una oportunidad sin precedentes, recuperando para sí el papel de carrocero y con ello meterse de lleno en la fabricación de los tan de moda one-off y series limitadas. De este modo, el lanzamiento del Bentley Bacalar con solo 12 unidades se entiende como el primer proyecto de la nueva Mulliner, haciendo las veces de globo sonda para poco a poco colocar esta división a la altura de los cotizados Special Projects e Icona Ferrari.